El pollo

pollo-entero

¿Que los pollos de ahora, alimentados con piensos compuestos y hormonas, no son como los de antes? ¿Que ya no tienen el mismo sabor? Puede ser. Sin embargo renunciar al pollo sería renunciar a todas las cualidades alimenticias y dietéticas que su consumo conlleva. Y es que el pollo, además de proporcionar un alto índice de proteínas, vitamina A, hierro y calcio, es la forma más barata de comer carne.

El pollo es sin duda el gran comodín de la dieta. Además su carne blanca, suave y sin apenas grasas se hace imprescindible en las dietas infantiles y está especialmente indicada en regímenes de adelgazamiento por su bajo aporte de calorías y por si esto fuera poco, admite un sinfín de preparaciones.

Como comprarlo:

  • Ha de ser carnoso
  • El cuerpo, rojizo, compacto y sin magulladuras ni manchas.
  • La piel, amarilla o blanca-rosada, según la especie, pero siempre suave y tersa.
  • Es conveniente comprar pollos grandes, porque los pequeños podrían tener más concentración de hormonas.

Reportaje relacionado

Tres recetas con pollo:

Filete de pollo sobre puré de berenjena

Pollo al horno con cerveza y tomillo

Pollo al horno con cerveza y tomillo

Pollo marinado al horno

 

 

You can leave a response, or trackback from your own site.

Leave a Reply